El Santo Sacrificio de la Misa es la renovación del Sacrificio de Cristo en la Cruz. Ahora, Dios quería que María participara en el Sacrificio del Calvario. Como Corredentora, Ella ofrece al Padre celestial el mismo sacrificio que su Hijo, renunciando a sus derechos maternales sobre El y uniendo suLeer más →

Dios hizo al hombre para Dios. Los hombres, sin embargo, viven para todo menos para Dios. Los hombres están interesados en bienes asequibles. Los bienes espirituales y elevados son poco interesantes. Y aunque Dios lo sabe, no obstante, destina al hombre para lo que es mejor – la participación enLeer más →

Todo apostolado depende absolutamente de la gracia: arrebatar almas a Satanás sólo puede hacerse por la gracia; hacer vivir a un alma la vida de Jesucristo requiere necesariamente la asistencia de la gracia. Tanto el hombre que evangeliza como el que es evangelizado necesitan la ayuda de la gracia: elLeer más →

Por la oración apostólica pedimos gracias para el prójimo, como su conversión, su santificación, o cualquier otra cosa provechosa para su alma. Nuestra Señora pensó en esta segunda oración cuando pidió a los niños que rezaran por la conversión de los pecadores. El trabajo del apostolado consiste en volver la voluntad,Leer más →

Como los chaparrones de abril traen las flores de mayo, así las tribulaciones producen las flores de la virtud. María, Nuestra Madre, conoce muy bien esta verdad y por eso usa las tribulaciones para preparar a sus soldados para el combate espiritual. El reciente Coronavirus es un tiempo en elLeer más →