{"id":32250,"date":"2020-11-01T11:40:33","date_gmt":"2020-11-01T10:40:33","guid":{"rendered":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/?p=32250"},"modified":"2020-11-01T11:40:33","modified_gmt":"2020-11-01T10:40:33","slug":"maria-patrona-de-los-moribundos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/maria-patrona-de-los-moribundos\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, patrona de los moribundos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><strong><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-32237 aligncenter\" src=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lubeck_szpital_sw_ducha_6_2.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"200\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u201cEl hombre no conoce ni aun su hora. Como pez que es capturado en una siniestra red y como p\u00e1jaro que se enreda en el lazo, as\u00ed se enredan los hijos de los hombres en el mal momento, cuando de improviso cae sobre ellos\u201d (Ecl 9,12).<\/strong><\/p>\n<p>La muerte es llamada un mal momento, porque es el mayor sufrimiento que el hombre sufre en la vida, su mayor ignominia, llena de incertidumbres y temores, y la proximidad de sus peores enemigos: &#8220;Porque el diablo ha bajado a vosotros con gran ira, sabiendo que le queda poco tiempo&#8221;. Un momento tan malo requiere las mayores ayudas de la gracia de Dios; la mism\u00edsima ayuda de su propia Madre, su ayudante en la muerte en la Cruz.<\/p>\n<p>San Alfonso nos dice que Nuestra Se\u00f1ora es tan buena ayudante en el momento de la muerte, que endulza su horrible amargura. En efecto, la memoria de la peque\u00f1a devoci\u00f3n que le dimos, y la gran recompensa con la que paga nuestros peque\u00f1os servicios, llena el alma de dulzura en medio de las penas de la muerte. Por sus oraciones, y especialmente por su presencia, endulza nuestra muerte porque derrama la luz de la fe en el alma, en la que ve claramente que es el momento de \u201caprovechar bien el tiempo, porque los d\u00edas son malos\u201d (Ef 5,16). El alma, instintivamente, por el toque de su Madre, aprende y practica, quiz\u00e1s por primera vez en su vida, el misterio de la reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tomemos por ejemplo las muchas almas que murieron en aislamiento durante el confinamiento de Covid-19. Desprovistas de familia y amigos, desprovistas tambi\u00e9n de los sacramentos de la Iglesia, \u00bfa qui\u00e9n acudieron? S\u00f3lo pod\u00edan mirar a Dios, y en esa mirada desesperada de toda ayuda humana, sin duda recibieron la ayuda de Dios, la ayuda de Mar\u00eda, el auxilio de los moribundos. No en vano rezamos una y otra vez: \u201cruega por nosotros ahora, y en la hora de nuestra muerte\u201d. Esta oraci\u00f3n no es en vano.<\/p>\n<p>De forma un\u00e1nime, los santos dicen que el diablo acecha para atacar al alma en la muerte. Espera el momento de miedo y debilidad para asestar sus \u00faltimos golpes desesperados \u2013 y Dios permite esto por el bien de la justicia, y por la mayor victoria de la gracia divina, no permitiendo que nadie sea tentado m\u00e1s all\u00e1 de su fuerza. Mar\u00eda, sin embargo, en el momento oportuno, fortalece a su siervo, y si es necesario, expulsa al esp\u00edritu maligno con la mirada severa de su rostro de Reina.<\/p>\n<p>Acudamos a Mar\u00eda frecuentemente durante nuestra vida. \u201cBienaventurados los que mueren en el Se\u00f1or\u201d (Ap 14,13). Podemos morir en el Se\u00f1or cuando vivimos como Jes\u00fas en el Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Para ello, apliqu\u00e9monos en tres cosas: 1\u00b0) Rezar frecuentemente por la conversi\u00f3n de los pecadores. 2\u00b0) Ofrecer un Ave Mar\u00eda por aquellos que van a morir hoy. 3\u00b0) Considerar una vez al d\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 puedo hacer hoy para complacer a mi Madre Celestial?\u201d. Con estas tres simples cosas, preparamos una buena muerte en los brazos de nuestra Madre y sostenidos por sus oraciones.<\/p>\n<p>\u00a1Ave Mar\u00eda!<\/p>\n<p>Illustration : Andrzej Otr\u0119bski, CC BY-SA 4.0 &lt;https:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/4.0&gt;, via Wikimedia Commons<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl hombre no conoce ni aun su hora. 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