{"id":36834,"date":"2021-04-11T09:34:58","date_gmt":"2021-04-11T07:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/?p=36834"},"modified":"2021-04-11T09:34:58","modified_gmt":"2021-04-11T07:34:58","slug":"el-abrazo-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/el-abrazo-divino\/","title":{"rendered":"El abrazo divino"},"content":{"rendered":"<section class=\"content-page__text content-page__text--summary\">\n<div class=\"summary-body\">\n<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-36755 alignleft\" src=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-300x167.jpg 300w, https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-1024x571.jpg 1024w, https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-768x428.jpg 768w, https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-425x237.jpg 425w, https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE-600x334.jpg 600w, https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ETREINTE-DIVINE-PR-ARTICLE.jpg 1188w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Al abrazo desgarrador de la muerte, cuando la Dolorosa estrechaba contra su coraz\u00f3n adolorido el cad\u00e1ver destrozado de su Hijo, le sigue el m\u00e1s dulce abrazo de la vida: la Virgen Madre estrecha contra su coraz\u00f3n a su Hijo resplandeciente en una nueva e imperecedera gloria.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<section class=\"content-page__text\">A la horrible visi\u00f3n del rostro ensangrentado del \u201cEcce Homo\u201d, le sigue la visi\u00f3n ext\u00e1tica de esta otra aparici\u00f3n radiante: \u201c\u00a1He aqu\u00ed el Hombre Dios \u2013 Jesus resucitado!\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hermoso debi\u00f3 parecerle a Mar\u00eda este semblante divino, tanto m\u00e1s en contraste con la tr\u00e1gica e inolvidable visi\u00f3n anterior!<\/p>\n<p>De hecho, Ella no pod\u00eda separar esas dos im\u00e1genes, pues ambas expresaban el estado del alma de su Hijo: Era \u201cun gusano, no un hombre, el oprobio de los hombres y el desecho del pueblo\u201d (Sal 21, 7). Y regres\u00f3 como \u201cel m\u00e1s hermoso de los hijos de los hombres\u201d (Sal 44, 3), no s\u00f3lo como lo era antes de la pasi\u00f3n, sino mucho m\u00e1s, pues resucit\u00f3 en gloria incorruptible.<\/p>\n<p>En Bel\u00e9n fue el abrazo de la debilidad, en el Calvario, el abrazo de la inmolaci\u00f3n; ahora es el abrazo de la gloria.<\/p>\n<p>Es comprensible que las piadosas mujeres se postraran en tierra y s\u00f3lo hayan osado besar sus pies divinos: \u201cEllas, acerc\u00e1ndose, se asieron sus pies y se postraron ante El\u201d (Mt 28,9).<\/p>\n<p>Es comprensible que Jes\u00fas frenara e impusiera una tempor\u00e1nea renuncia al afecto puro y desbordante de Maria Magdalena, que hubiera preferido permanecer siempre a sus pies: \u201cNo me toques\u201d (Jn 20, 17). Pero en el encuentro entre Jes\u00fas y Mar\u00eda, est\u00e1 el abrazo m\u00e1s tierno y completo, el m\u00e1s filial y maternal.<\/p>\n<p>No es que la Virgen Mar\u00eda no se viera a s\u00ed misma como infinitamente peque\u00f1a ante Jes\u00fas, como una criatura ante su Creador. Sin embargo, este Cuerpo divino y glorioso se hab\u00eda formado en ella, Jes\u00fas naci\u00f3 de ella, y su infinita peque\u00f1ez recibi\u00f3 as\u00ed un t\u00edtulo de autoridad sobre Jes\u00fas: el de la Madre sobre el Hijo. S\u00f3lo ella, entre todas las madres de la tierra, pod\u00eda repetir ahora, al abrazar a su Hijo: \u201cMi Hijo amado\u201d en el sentido estricto y pleno de la palabra.<\/p>\n<p>Su dulc\u00edsimo Hijo, al que no hab\u00eda podido aliviar en los tormentos de la agon\u00eda de la Cruz, cuyo cuerpo hab\u00eda contemplado martirizado y r\u00edgido sobre su regazo, ahora lo pod\u00eda volver a abrazar, luego de la espantosa prueba.<\/p>\n<p>Comparada con Mar\u00eda Magdalena, Nuestra Se\u00f1ora no estaba menos llena de afecto por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pero a diferencia de Mar\u00eda Magdalena, no hab\u00eda nada impulsivo en su coraz\u00f3n, nada incontrolado o que contrastara de alguna manera con la perfecci\u00f3n de la muy sabia y santa Virgen. No hab\u00eda nada impropio o inadecuado en la manifestaci\u00f3n externa que mereciera una advertencia de Jes\u00fas, pues a diferencia de Magdalena, la Virgen manten\u00eda intacta su Fe y, por lo tanto, la gloriosa aparici\u00f3n de su Hijo no provoc\u00f3 ese estupor y sorpresa que tan f\u00e1cilmente asalta a nuestra imperfecta naturaleza humana.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 esplendor de virtud en Mar\u00eda, tanto en el abismo de humildad ante el pesebre, como en el oc\u00e9ano de dolor al pie de la Cruz, y en su gozo ilimitado ante Jes\u00fas glorioso!<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 dominio interior y exterior de todo su ser, gracias al \u00fanico movimiento que animaba su coraz\u00f3n: \u00a1la Divina Voluntad y el Divino Amor!<\/p>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al abrazo desgarrador de la muerte, cuando la Dolorosa estrechaba contra su coraz\u00f3n adolorido el cad\u00e1ver destrozado de su Hijo, le sigue el m\u00e1s dulce abrazo de la vida: la Virgen Madre estrecha contra su coraz\u00f3n a su Hijo resplandeciente en una nueva e imperecedera gloria. A la horrible visi\u00f3n<a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/el-abrazo-divino\/\">Leer m\u00e1s &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":182,"featured_media":36764,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36834"}],"collection":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/182"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36835,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36834\/revisions\/36835"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}