{"id":60262,"date":"2022-04-09T15:39:54","date_gmt":"2022-04-09T13:39:54","guid":{"rendered":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/?p=60262"},"modified":"2022-04-16T16:23:24","modified_gmt":"2022-04-16T14:23:24","slug":"la-madre-de-dios-es-nuestra-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/la-madre-de-dios-es-nuestra-madre\/","title":{"rendered":"\u00bfLa Madre de Dios es nuestra Madre?"},"content":{"rendered":"<p>La Sant\u00edsima Virgen es Madre de Dios. Surge entonces la cuesti\u00f3n de saber si ella es tambi\u00e9n nuestra Madre. En el orden natural, una madre engendra a la vida, nutre, protege, educa.<\/p>\n<p>En el Evangelio, Nuestro Se\u00f1or dice a San Juan: \u201cHe aqu\u00ed tu madre\u201d, Jn 19, 27. San Agust\u00edn explica en <em>La Sant\u00edsima Virginidad VI, 2: <\/em><\/p>\n<blockquote><p><strong><em>\u201c<\/em>Mar\u00eda es la \u00fanica mujer de la que podemos decir que es madre (\u2026) de los miembros de Jesucristo, y nosotros somos esos miembros. En efecto, ella cooper\u00f3, por su caridad, a dar a luz en la Iglesia a los fieles que son los miembros de esta Cabeza\u201d.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>San P\u00edo X desarrolla extensamente esta idea en su enc\u00edclica <strong>Ad diem illum:<\/strong><\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00bfNo es Mar\u00eda la Madre de Cristo? Por tanto, tambi\u00e9n es Madre nuestra. (\u2026) La Virgen no concibi\u00f3 tan solo al Hijo de Dios para que se hiciera hombre, tomando de ella la naturaleza humana; sino tambi\u00e9n para que, a trav\u00e9s de la naturaleza tomada de ella, se convirtiera en Salvador de los hombres.<\/p>\n<p>\u201cPor tanto, en ese uno y mismo seno de su cast\u00edsima Madre, Cristo tom\u00f3 una carne mortal, y al mismo tiempo uni\u00f3 a esa carne su cuerpo espiritual compuesto efectivamente por todos aquellos que hab\u00edan de creer en \u00c9l: de manera que, cuando Mar\u00eda ten\u00eda en su vientre al Salvador, puede decirse que gestaba tambi\u00e9n a todos aquellos cuya vida estaba contenida en la vida del Salvador.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, pues, todos cuantos estamos unidos a Cristo y los que, como dice el Ap\u00f3stol, somos miembros de su cuerpo, procedentes de su carne y de sus huesos [Ef 5, 30], hemos salido del vientre de Mar\u00eda, como partes del cuerpo que permanece unido a la cabeza.<\/p>\n<p>\u201cPor tanto, tambi\u00e9n nosotros somos llamamos, en un sentido espiritual, a la verdad, y en un sentido m\u00edstico, hijos de Mar\u00eda, y ella es la Madre de todos nosotros. Madre seg\u00fan el esp\u00edritu&#8230; pero, no obstante, Madre verdadera de los miembros de Jesucristo, que somos nosotros.<\/p>\n<p>\u201cSi, pues, la bienaventurada Virgen es al mismo tiempo Madre de Dios y de los hombres, \u00bfqui\u00e9n es capaz de dudar de que ella procurar\u00e1 con todas sus fuerzas que su Hijo, cabeza del cuerpo de la Iglesia (Col. 1, 18), infunda en nosotros, sus miembros, todos los dones de su gracia, y en primer lugar el don de que le conozcamos y que vivamos por \u00e9l?\u201d (Jn. 4, 9).<\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>La explicaci\u00f3n teol\u00f3gica<\/strong><\/h4>\n<p>En el orden sobrenatural, Madre es la que engendra a la vida sobrenatural, la nutre, la protege y la educa. Ahora bien, Nuestra Se\u00f1ora hace todo esto por las almas en la Iglesia. Por tanto, ella es la madre de las almas.<\/p>\n<p>En el orden de la generaci\u00f3n, el fiat se compara con la concepci\u00f3n: as\u00ed como la Virgen concibi\u00f3 primero a Cristo por un acto de voluntad, as\u00ed tambi\u00e9n su acto de caridad, que quiso participar en la Redenci\u00f3n, es como una concepci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>En efecto, el fiat, celebra un matrimonio entre el Verbo y la humanidad, cuya fecundidad consiste en la salvaci\u00f3n de las almas. El fin de este matrimonio es la adopci\u00f3n de los hombres por Dios. Finalmente, Cristo concebido es cabeza del Cuerpo M\u00edstico, y San P\u00edo X concluye que la Virgen, Madre de Jesucristo, es Madre de sus miembros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La compasi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora se compara al alumbramiento por el m\u00e9rito de congruo (de conveniencia), adquirido al pie de la Cruz, de todas las gracias de la fundaci\u00f3n de la Iglesia, de la conversi\u00f3n de las almas y de las gracias sacramentales del bautismo. . .<\/p>\n<p>La Virgen mereci\u00f3 las gracias de los sacramentos que operan la nutrici\u00f3n, educaci\u00f3n y protecci\u00f3n de las almas, lo que tambi\u00e9n realiza por su intercesi\u00f3n y por el ejemplo de sus virtudes. Ella tiene un papel especial en la preparaci\u00f3n de las almas para recibir los sacramentos. Finalmente, ella distribuye las gracias.<\/p>\n<p>Esta maternidad se ejerce sobre todos los hombres, si ya son miembros de la Iglesia para hacerlos crecer, y si no lo son, para conducirlos a ella, as\u00ed como Cristo es cabeza de todos los hombres.<\/p>\n<p>En definitiva, \u201cla maternidad espiritual no es otra cosa que la mediaci\u00f3n mariana expresada por una asombrosa analog\u00eda que muestra sus ra\u00edces en la maternidad divina\u201d.<\/p>\n<p>Los t\u00edtulos de madre espiritual de los hombres, mediadora y reina, comprenden las mismas funciones de la Virgen Mar\u00eda, las de la corredenci\u00f3n, con distintas connotaciones:<\/p>\n<ul>\n<li>Su maternidad destaca la solicitud por el nacimiento a la gracia y el progreso espiritual de las almas;<\/li>\n<li>Su mediaci\u00f3n ayuda a estrechar la relaci\u00f3n con Dios;<\/li>\n<li>Su realeza muestra su autoridad irresistible y benevolente, su excelencia y dignidad, y su derecho a un culto especial.<\/li>\n<\/ul>\n<p>FSSPX<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Sant\u00edsima Virgen es Madre de Dios. 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