{"id":8216,"date":"2017-11-21T07:49:59","date_gmt":"2017-11-21T06:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/?p=8216"},"modified":"2017-11-21T07:49:59","modified_gmt":"2017-11-21T06:49:59","slug":"carta-no-8-del-padre-director","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/carta-no-8-del-padre-director\/","title":{"rendered":"Carta No. 8 del Padre Director"},"content":{"rendered":"<p>Hace exactamente 100 a\u00f1os San Maximiliano Kolbe, con el permiso de su superior, fund\u00f3 la Militia Immaculatae.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Estimados Caballeros de la Inmaculada,<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-8218\" src=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/carta_del_padre_director-1.jpg\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"200\" \/>Hace exactamente 100 a\u00f1os San Maximiliano Kolbe, con el permiso de su superior, fund\u00f3 la Militia Immaculatae. No hay mejor manera de recordar este acontecimiento memorable, que dejar al fundador hablar por si mismo:<\/p>\n<p><em>&#8220;Ya ha pasado mucha agua bajo el puente: todo ocurri\u00f3 hace 18 a\u00f1os m\u00e1s o menos, por lo que casi he olvidado ciertos detalles.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, puesto que el p. guardi\u00e1n (Kornel Czupryk) ordena que d\u00e9 cuenta de los inicios de la MI, voy a describir lo que mi memoria me permita todav\u00eda recordar.<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que habl\u00e1bamos con mis hermanos cl\u00e9rigos sobre el estado miserable de nuestra Orden y su futuro. Y en esos momentos, la siguiente idea vino a mi mente: reconstruirla o romper todo. Sent\u00ed profunda tristeza por aquellos j\u00f3venes que a menudo vienen a nosotros con la mejor intenci\u00f3n y la mayor de las veces acaban perdiendo su ideal de santidad en el mismo convento. Sin embargo, no sab\u00eda muy bien qu\u00e9 hacer.<\/em><\/p>\n<p><em>Perm\u00edtanme retroceder a\u00fan m\u00e1s en el tiempo.<\/em><\/p>\n<p><em>A\u00fan recuerdo c\u00f3mo, cuando era ni\u00f1o, hab\u00eda comprado una peque\u00f1a estatua de la Inmaculada por cinco kopeks. Y en el seminario menor, donde asistimos a Misa en el coro, con mi rostro en el suelo, le promet\u00ed a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, cuya imagen en el altar pasaba desapercibida, que yo pelear\u00eda por ella. \u00bfPero c\u00f3mo? No lo sab\u00eda. Sin embargo, imaginaba luchas con armas materiales<\/em><em>.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, cuando lleg\u00f3 el momento de ingresar al noviciado, se lo confi\u00e9 al Padre Maestro, el RP Dionizy (Sowiak), de bendita memoria, esa dificultad m\u00eda para entrar en la vida religiosa. <\/em><em>\u00c9l transform\u00f3 mi decisi\u00f3n en un compromiso de recitar el &#8220;Sub tuum praesidium&#8221; todos los d\u00edas. He continuado recitando esa oraci\u00f3n hasta el d\u00eda de hoy, aunque s\u00e9 ahora qu\u00e9 tipo de batalla ten\u00eda la Inmaculada en mente.<\/em><\/p>\n<p><em>Aunque era muy propenso al orgullo, me sent\u00ed fuertemente atra\u00eddo por la Inmaculada. En mi peque\u00f1a celda, en mi reclinatorio, siempre conservaba la imagen de un santo al que la Inmaculada se le hab\u00eda aparecido. Y a menudo recurro a ella en oraci\u00f3n. Al ver eso, un fraile me dijo que debia ser muy devoto de ese santo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando en Roma los francmasones comenzaron atrevidamente a salir a la luz haciendo alarde de sus pancartas bajo las ventanas del Vaticano, representando, en las banderas negras de los seguidores de Giordano Bruno a San Miguel Arc\u00e1ngel aplastado bajo los pies de Lucifer, y abiertamente arremetiendo contra el Santo Padre en panfletos,<\/em> <em>vino el pensamiento de la creaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n comprometida con la lucha contra la masoner\u00eda y otros agentes de Lucifer. Para asegurarme de que esa idea ven\u00eda de la Inmaculada, busqu\u00e9 consejo en ese momento de mi\u00a0 director espiritual, el Padre Alessandro Basile, un jesuita, confesor ordinario de los estudiantes en el Colegio. Y habiendo obtenido la seguridad de la santa obediencia, decid\u00ed ponerme a trabajar.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras tanto, sin embargo, durante las vacaciones nos mudamos al convento &#8220;Vigna&#8221;, que est\u00e1 a unos 20-30 minutos a pie del Colegio. Durante un juego de f\u00fatbol, comenc\u00e9 a sangrar por la boca. Me apart\u00e9 y me tend\u00ed en la hierba. El Hno. Girolamo Biasi, de bendita memoria, se ocup\u00f3 de m\u00ed. Escup\u00ed sangre bastante tiempo. Poco despu\u00e9s, fui al m\u00e9dico. Me regocij\u00e9 al pensar que tal vez ya estaba llegando al final de mi vida. El doctor me orden\u00f3 regresar [al Colegio] en un autob\u00fas e ir a la cama. La medicaci\u00f3n apenas pod\u00eda detener el flujo de sangre, que segu\u00eda saliendo. Durante esos d\u00edas, el joven y piadoso cl\u00e9rigo Hno. Girolamo Biasi, de bendita memoria, sol\u00eda venir a verme.<\/em><\/p>\n<p><em>Dos semanas despu\u00e9s, el m\u00e9dico finalmente me permiti\u00f3 salir por primera vez. En compa\u00f1\u00eda de otro cl\u00e9rigo, el Hno [Giovanni] Ossanna, llegu\u00e9 a &#8220;Vigna&#8221;, aunque con dificultad. Cuando los cl\u00e9rigos me vieron, vitorearon, se pusieron de buen humor y me trajeron higos frescos, vino y pan. Despu\u00e9s de haber comido y bebido algo, cesaron mis dolores y por primera vez mencion\u00e9 la idea de iniciar una asociaci\u00f3n con el Hno. Girolamo Biasi y el Padre Iosif Pal, que hab\u00eda sido ordenado sacerdote antes que yo, aunque asist\u00edamos al mismo a\u00f1o de teolog\u00eda. Sin embargo, acordamos que cada uno de ellos deber\u00eda consultar primero a sus directores espirituales, para asegurarse de que de hecho esto era la voluntad de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Habiendo recuperado algo de mi fuerza, fui enviado a Viterbo, con el cl\u00e9rigo Hno. Antoni Glowi\u0144ski, mi colega, por un per\u00edodo adicional de vacaciones. En esa ocasi\u00f3n, el Hno. Antoni Glowi\u0144ski se uni\u00f3 al MI. Poco despu\u00e9s, el Hno. Antonio Mansi, de bendita memoria, y el Hno. Enrico Granata, ambos cl\u00e9rigos de la provincia de N\u00e1poles tambi\u00e9n se sumaron.<\/em><\/p>\n<p><em>Nadie en el Colegio sab\u00eda de la existencia de esta asociaci\u00f3n excepto aquellos que pertenec\u00edan al MI. Solo el rector el RP Stefano Ignudi, en su calidad de Superior era consciente de la existencia del MI. Por nuestra parte, no hicimos nada sin su permiso, porque eso era una se\u00f1al de obediencia, a saber, la voluntad de la Inmaculada. Por lo tanto, con el consentimiento del Padre. Rector el 16 de octubre de 1717, tuvo lugar la primera reuni\u00f3n de los primeros siete miembros, a saber:<\/em><\/p>\n<p><em>(1) El p. Iosif Pal, un joven sacerdote de la Provincia Rumana;<\/em><br \/>\n<em>(2) Br. Antoni G\u0142owi\u0144ski, di\u00e1cono de la Provincia Rumana (\u2020 18 de octubre de 1918);<\/em><br \/>\n<em>(3) Br. Girolamo Biasi, de la Provincia de Padua (\u2020 1929);<\/em><br \/>\n<em>(4) Br. Quirico Pignalberi, de la Provincia Romana;<\/em><br \/>\n<em>(5) Br. Antonio Mansi, de la Provincia de N\u00e1poles (\u2020 31 de octubre de 1918);<\/em><br \/>\n<em>(6) fr. Enrico Granata, de la Provincia de N\u00e1poles;<\/em><br \/>\n<em>(7) yo mismo<\/em><\/p>\n<p><em>La reuni\u00f3n tuvo lugar por la noche, en secreto, en una celda interna cerrada con llave que se construy\u00f3 mediante una pared temporal. Frente a nosotros estaba una peque\u00f1a estatua de la Inmaculada entre dos velas encendidas. El Hno Girolamo Biasi actu\u00f3 como secretario. El prop\u00f3sito de esta primera reuni\u00f3n fue la discusi\u00f3n del &#8220;Programa de MI&#8221; (el certificado MI), en especial porque que el padre Alessandro Basile, quien tambi\u00e9n era confesor del Papa [Benedicto XV], hab\u00eda prometido que pedir\u00eda al Santo Padre una bendici\u00f3n para la MI. Sin embargo, el padre Basile no cumpli\u00f3 su promesa y obtuvimos nuestra primera bendici\u00f3n oral del Santo Padre a trav\u00e9s de Mons. Dominique Jaquet, profesor de historia eclesi\u00e1stica de nuestro Colegio.<\/em><\/p>\n<p><em>Durante m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de esa primera reuni\u00f3n, la MI no avanz\u00f3,\u00a0 de hecho, todo tipo de contratiempos se acumularon hasta tal punto de que solo mencionarlo entre los miembros los pon\u00eda inc\u00f3modos. Uno de ellos incluso intent\u00f3 convencer a los dem\u00e1s de que la MI era algo in\u00fatil. Fue entonces, cuando con maravillosos signos de elecci\u00f3n, la Inmaculada llam\u00f3 a su lado al Padre Antoni Glowi\u0144ski, y diez d\u00edas despu\u00e9s al Hno Antonio Mansi, ambos v\u00edctimas de la gripe espa\u00f1ola. En cuanto a m\u00ed, la condici\u00f3n de mis pulmones empeor\u00f3: cada vez que tos\u00eda, escup\u00eda sangre. Ah\u00ed fu\u00e9 cuando todo empez\u00f3 a cambiar. Habiendo sido excusado de la escuela, aprovech\u00e9 la oportunidad de copiar el &#8220;Programa de MI&#8221; y se lo di al Reverend\u00edsimo Padre General (o m\u00e1s bien el Vicario General, RP. Domenico Tavani), para obtener su bendici\u00f3n por escrito. &#8220;Si hubiera al menos 12 de ustedes&#8230;&#8221;, dijo el Reverend\u00edsimo Padre General. Escribi\u00f3 su bendici\u00f3n y expres\u00f3 su deseo (creo en esa misma ocasi\u00f3n) de que la MI se propague entre la juventud.<\/em><\/p>\n<p><em>La cantidad de miembros comenz\u00f3 a aumentar y ha aumentado m\u00e1s y m\u00e1s desde entonces. En ese primer per\u00edodo de vida de la Militia, nuestra actividad, adem\u00e1s de la oraci\u00f3n privada, consist\u00eda en repartir medallas de la Inmaculada, las llamadas &#8220;Medallas Milagrosas&#8221;. En una ocasi\u00f3n, el mismo Reverend\u00edsimo Padre General nos dio dinero para comprar algunas. RP. Maximiliano Kolbe<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00eda casi una profanaci\u00f3n comentar esta descripci\u00f3n tan simple, humilde y verdaderamente sobrenatural. Ojal\u00e1 \u00a0aprendamos de estas preciosas l\u00edneas la generosidad y todas las virtudes del primer Caballero de la Inmaculada, y en particular:<\/p>\n<p>1) La comprensi\u00f3n sobrenatural y el aprecio de todas las pruebas y sufrimientos unidos con los de Nuestro Se\u00f1or y su Madre Dolorosa;<\/p>\n<p>2) La convicci\u00f3n absoluta de que la eficacia de este ej\u00e9rcito de Nuestra Se\u00f1ora depende enteramente de la sumisi\u00f3n perfecta a la voluntad de la Inmaculada expresada claramente a trav\u00e9s de la obediencia sobrenatural hacia los superiores;<\/p>\n<p>3) La humildad del fundador que se coloca en el \u00faltimo lugar profundamente convencido de su indignidad total;<\/p>\n<p>4) La comprensi\u00f3n de que Nuestra Se\u00f1ora y solo Nuestra Se\u00f1ora puede salvar el ideal de santidad en la Iglesia y preservarnos de ser indiferentes y tibios; ella tambi\u00e9n es nuestra \u00fanica y \u00faltima esperanza cuando enfrentamos a los peores enemigos de la Iglesia y Nuestro Se\u00f1or, los Francmasones y su inmenso poder mundial;<\/p>\n<p>5) La experiencia de que todo lo que es grande y agradable a los ojos de Nuestro Se\u00f1or debe nacer y crecer en medio de pruebas, contradicciones y aparentes derrotas;<\/p>\n<p>6) La importancia de nuestros &#8220;amigos en el cielo&#8221;, la Iglesia triunfante: cuanto m\u00e1s les pedimos ayuda y atribuimos a su intercesi\u00f3n a nuestros \u00e9xitos, mayores ser\u00e1n las bendiciones.<\/p>\n<p>Recordemos tambi\u00e9n que en este aniversario de la fundaci\u00f3n de la MI, cada Caballero puede obtener indulgencia plenaria, otra se\u00f1al de las bendiciones del Cielo.<br \/>\nComencemos este segundo siglo de la Milicia Inmaculada con el firme deseo de seguir los pasos del Santo Fundador, amar a la Inmaculada buscando eficazmente siempre y en todas partes complacer sus deseos y cumplir Su Voluntad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con mi bendici\u00f3n sacerdotal,<br \/>\nManila, 16 de octubre de 2017<br \/>\nP. Karl Stehlin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace exactamente 100 a\u00f1os San Maximiliano Kolbe, con el permiso de su superior, fund\u00f3 la Militia Immaculatae.<a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/carta-no-8-del-padre-director\/\">Leer m\u00e1s &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":8217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8216"}],"collection":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8216"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8219,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8216\/revisions\/8219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/test4.mi-backup.ch\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}